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Cómo tumbar un millón de firmas

Contaba con más de 1.400.000 de firmas, un masivo apoyo popular  y una potente cobertura mediática. Así las cosas, la Iniciativa Popular Legislativa (ILP) impulsada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca no ha conseguido llegar a buen puerto. Por el camino atravesó polémicas, escraches, campañas, presiones: subidas y bajadas propias de montaña rusa que sirvieron como premonición al trágico destino al que ha sido condenada.

La tramitación de la ILP después de la presión popular se vivió como un triunfo de la ciudadanía. Foto: Àlex Raga

La tramitación de la ILP después de la presión popular se vivió como un triunfo de la ciudadanía. Foto: Àlex Raga

En el artículo 87 de la Constitución Española, dentro del Título III, en el capítulo II (de la elaboración de las leyes), se recoge el derecho a la iniciativa legislativa popular, o dicho de otra manera, el derecho al pueblo a proponer y elaborar leyes. Para ello, la CE pide no menos de 500.000 firmas acreditadas, e impide usar este instrumento para regular materias de ley orgánica (derechos fundamentales, temas tributarios e internacionales). Hasta aquí todo bien. Pero echando la vista atrás y repasando antecedentes, nos damos cuenta que sólo una, relativa a las deudas comunitarias, ha pasado todos los obstáculos hasta convertirse en ley, allá por 1998. ¿Cómo es posible que esta herramienta básica de democracia sea tan inútil en la práctica? Replanteemos la cuestión: ¿cómo esta herramienta básica de democracia no ha sido capaz de resolver un tema tan importante, tan urgente y tan devastador como los desahucios?

De la calle al Congreso

Toda comienza en 2012, cuando la PAH, junto con otras organizaciones sociales y culturales, impulsaron un proyecto de ILP para reformar la actual ley hipotecaria, considerada la principal causante de la oleada de desahucios. A partir de ese momento, la PAH y las organizaciones se dedicaron a recoger el mínimo de 500.000 firmas. La sorpresa llegó cuando al año siguiente, en febrero de 2013, la cifra de firmas recogidas sobrepasó el millón, concretamente 1.402.854. A pesar de estos números, el Partido Popular anunció que no iba a admitir a trámite esta propuesta, pero rápidamente cambió su postura al comprobar el masivo apoyo popular que la respaldaba. Durante el período de reflexión, la PAH aprovechó para lanzar su campaña Hay Vidas en Juegos (haciendo referencia a los trágicos suicidios de los desahucios) para informar a aquellos diputados que iban a votar en contra de la ILP. Aquí nació la campaña de los ya famosos escraches, donde los voluntarios intentaban explicar de forma pacífica a los políticos las tres reformas básicas que incluía el anteproyecto de Ley, a saber: dación en pago retroactiva, el alquiler social y la moratoria de desahucios, conceptos que Silvia González-Paa explicó a Hypetros en una entrevista pasada.

Esquema realizado por la PAH explicando el trámite de la ILP

El pasado mes de abril, más de 600 personalidades del mundo jurídico firmaron la Declaración del mundo jurídico ante la realidad de los desahuciosun grupo conocido como Juristas por la ILP. o. Demandaban, fundamentalmente, que se establezca una dación en pago más amplia que la que recoge el actual proyecto, que se paralicen todos los procedimientos de ejecución hipotecaria hasta comprobar que los contratos de préstamo hipotecario que los sustentan no contienen cláusulas abusivas, y una regulación del alquiler social. Es decir, daban su total apoyo a los cambios exigidos por la PAH.

Una de las adhesiones a este manifiesto ha sido realizada por el único juez que ha abierto portadas de periódicos al respecto de los desahucios en el Estado español. José María Fernández-Seijo, el juez que consiguió que el Tribunal Europeo de Justicia es mostrara en contra de la legislación hipotecaria española, explicaba a este mismo blog hace poco más de un mes que la Dación en Pago debía ser uno de los puntales para reformar la Ley Hipotecaria, ya que “la pérdida del hogar no es indemnizable económicamente”.

Fernández-Seijo recordaba, además, en la entrevista realizada por Hypetros que la legislación española sí que recoge la Dación en Pago, pero con una condición: a esta sólo se pueden acoger las Sociedades Mercantiles. Este mecanismo fue recogido por la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Procesal, en 2004, y ha permitido que muchas empresas se libren de sus deudas entregando el inmueble hipotecado. En palabras del propio magistrado: “Lo que ocurre en España es una aberración”.

Análisis de la legislación

Pero a pesar de los gestos de apoyo por parte de la comunidad jurídica y de la sentencia del Tribunal Europeo de Justicia, a la hora de la verdad ¿cuál es la legislación vigente?, ¿favorece el actual ordenamiento jurídico a aquellos con problemas de vivienda? El equipo de Hypetros consulta con la abogada Emma Blanco para intentar resolver estas cuestiones.

Las cláusulas abusivas causan en detrimento del consumidor un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de las partes que se derivan del contrato

En primer lugar, hay que tener claro lo que representa la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE ya que, según apunta Emma Blanco, los medios de comunicación han sobredimensionado la importancia que tiene esta sentencia. “La sentencia da la oportunidad al juez de valorar si las cláusulas son abusivas o no, incidiendo directamente en la cantidad que se está ejecutando. Suspendería el proceso de ejecución hipotecaria para valorar estas cláusulas, pero nada más.” En ese sentido, Blanco comenta que en el caso de que el juez determine que las cláusulas de un contrato son abusivas, se conseguiría ganar un poco más de tiempo pero el cliente tendrá que pagar igualmente y no podrá hacer nada más para parar el proceso de ejecución hipotecaria. Las cláusulas abusivas se refieren a los derechos de los consumidores, de los clientes, que según apunta la Directiva 93/13/CEE del Consejo son aquellas cláusulas que el banco ha impuesto al cliente sin posibilidad de negociación y que “causan en detrimento del consumidor un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de las partes que se derivan del contrato.”

Concretamente, Emma Blanco explica que son cláusulas abusivas aquellas cuyo tipo de interés es superior a lo que corresponda según el mercado, además de las denominadas cláusulas suelo-techo (“limitan que el interés  baje por debajo de los que estipulan ellos: por mucho que bajen las interés el cliente pagará solo un 4%, lo que pasa es que los intereses están muy bajos y nadie se está beneficiando de esto, al contrario, es el banco quién se beneficia”)  y el interés de moratoria (“cuando incurres en tu pago y pagas un interés por ello”). En este sentido, la ley española ha incumplido la normativa europea durante años ya que el cliente no ha podido negociar el contrato. Entre banco y cliente había una relación de desequilibrio ya que no ha habido posibilidad de negociación. Antes, el juez no podía valorar si las cláusulas eran abusivas o no, pero después de la sentencia y el cambio de la ley hipotecaria, ahora los jueces sí podrán valorarlo.

A pesar que durante años se han ejecutado muchas hipotecas en el marco de una normativa ilegal, los desahuciados durante este tiempo, según explica Blanco, no serán indemnizados. La nueva ley hipotecaria que ya cumple con la normativa europea se aplicará en los casos que ya están en marcha, pero no en los casos en los que el proceso ya haya terminado. La abogada admite que la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE es un punto de partida pero se muestra pesimista a que se cambie la ley hipotecaria para que se adopte la dación en pago de forma retroactiva. “Era el momento para hacerlo y no lo han hecho”, concluye.

Al Código de Buenas Prácticas se adhieren gran cantidad de bancos pero para conseguir publicidad y cierto maquillaje para cambiar su imagen.

La paradoja de todo este proceso es que a pesar del apoyo popular de la ILP (legitimada con más 1.400.000 firmas) y de la tramitación al Congreso, al final la ley hipotecaria que ha salido de la Cámara ha servido únicamente para adecuarse a la normativa europea: el PP ha cambiado la ley para que todo siga igual. La ley hipotecaria incluye cambios menores en el Código de Buenas Prácticas, un código que establece unos requisitos de los afectados por la hipoteca que podrían optar a la reestructuración de la deuda o en su defecto a la dación en pago. Estos requisitos son fácilmente incumplidos por la mayoría de afectados por la hipoteca ya que solo afecta a lo que el PP denomina umbral de exclusión. Los que se encuentran fuera del umbral de exclusión no pueden optar a la dación en pago. Sin embargo, aunque pueda parecer que es un paso enorme para luchar contra los desahucios, lo cierto es que este Código de Buenas Prácticas es de adhesión voluntario, por lo que la aplicación de la dación en pago aún se limita más.

La inmigración es uno de los colectivos más afectados por los desahucios y se han implicado más en la PAH que en otros movimientos sociales. Foto: Àlex Raga

La inmigración es uno de los colectivos más afectados por los desahucios y se han implicado más en la PAH que en otros movimientos sociales. Foto: Àlex Raga

Tal como explica Emma Blanco, al Código de Buenas Prácticas (que ya existía pero ahora se han retocado las condiciones) se adhieren gran cantidad de entidades bancarias pero para conseguir publicidad y cierto maquillaje para cambiar su imagen. Aunque una vez adheridos a  este código los bancos tienen la obligación de reestructurar la deuda o dar la dación en pago, es el cliente quien tiene que dirigirse al banco,  respaldado por profesionales (abogados, etc.) y con documentación necesaria para que le concedan la reestructuración o la dación. Blanco explica que nunca se ha encontrado con el caso de un banco que se haya dirigido al cliente para negociar la reestructuración de la deuda o la dación en pago.

En otros países, como EE.UU., tienen dación en pago. Cuando el propietario no puede pagar, entrega la casa al banco y éste le perdona la deuda.

Una vez descartada la opción de la ILP, solo se podría cambiar la ley, según explica Blanco, a través del Tribunal Constitucional, con una sentencia que dictaminara que la ley hipotecaria es contraria a los derechos fundamentales. Pero esto, añade Blanco, no va a pasar. La ILP es una herramienta de democracia participativa, pero además de la imposibilidad de regular ciertas materias, exige una cantidad de firmas muy elevada, y una vez superado este obstáculo, tiene que ser tramitada al Congreso y al Senado. Sin embargo, como se ha demostrado con la ILP de la PAH, una vez llega al poder legislativo, los políticos, justificándose en la legitimidad que dicen tener de las urnas, pueden cambiar completamente la ley de forma que no se parezca en nada a la original, a pesar del apoyo popular de la iniciativa. En otros países, como es el caso de Estados Unidos, tienen dación en pago. Cuando el propietario no puede pagar, entrega la casa al banco y éste le perdona la deuda. En muchos casos, incluso, el banco ofrece un alquiler a un precio reducido al antiguo propietario, porque prefiere que alguien vaya viviendo en el piso. Además, la entidad bancaria cobra un alquiler, aunque sea a un precio más reducido de lo normal.

Decepción en el desenlace

Ya se sabe que en política no todo es color de rosas.  A pesar del apoyo, de las firmas y de la voluntad popular; las presiones del sector financiero, el contexto de crisis y la negativa del PP provocaron que el 18 de abril se aprobara la Ley de Medidas para la Protección a los Deudores, Reestructuración de la Deuda y Alquiler Social, que fusionaba la ILP de la PAH, un decreto ley del Ministerio de Economía, y algunas enmiendas de la oposición. Conclusión: nada que ver con la ILP original. El mismo día, la PAH anunciaba en un comunicado vía Twitter que retiraban su propuesta de anteproyecto de ley ante la brutal transformación que había sufrido:

Tras el fiasco parlamentario, la PAH decidió dar por finalizada  la campaña de Hay Vidas en Juego con un último escrache al presidente del gobierno, la tarde de el 3 de mayo. Pedían al presidente un debate sobre los problemas sociales sin pantallas de por medio, un diálogo entre los ciudadanos y la clase política para intentar solucionar el trágico panorama actual.

Mirando esta sucesión de hechos en modo retrospectivo, consultamos con Irene Escorihuela, trabajadora del Observatorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC), que se encarga de dar formación sobre temas jurídicos relacionados con la vivienda y colabora como organismo con la PAH en la realización de informes sobre vivienda: “El observatorio ha sido uno de los grupos promotores de la ILP y actualmente trabaja con la PAH en temas de formación sobre derecho a la vivienda. Se encarga de la parte más teórica; des de aquí se realizan cursos a estudiantes de derecho o servicios sociales, seminarios, y formación sobre temas jurídicos y la pah se encarga del contacto directo con los afectados”. Preguntada por la legislación actual y las posibles presiones que el sector judicial puede estar sufriendo por parte de los poderes financieros, Escorihuela contesta: “hay que tener en cuenta que el poder judicial es y debe ser independiente. Al ser constitutivo de delito ejercer influencias sobre este, es más difícil que el sector financiero lo presione. El problema no son tanto las posibles presiones, que seguramente las hay aunque sean sutiles, sino la legislación. Hay jueces más progresistas y jueces que lo son menos, pero aún así la legislación deja poco margen de maniobra a aquellos que pretendan favorecer al ciudadano. Así, se parte de una ley hipotecaria totalmente desigual, porque ampara al banco al indicar que la deuda debe ser pagada. Es cierto que ha habido sentencias de dación en pago, pero se podría hacer mucho más con una ley igualitaria”.

Hay jueces más progresistas y jueces que lo son menos, pero aún así la legislación deja poco margen de maniobra a aquellos que pretendan favorecer al ciudadano

Escorihuela también observa grandes diferencias entre la legislación española y la de otros países europeos: “la legislación de otros países es diferente. En muchos casos no existe la deuda para toda la vida y hay más posibilidad de negociación con el banco. En Francia, por ejemplo, disponen de una tregua invernal y durante los meses de frío no se desahucia a nadie. También los hay que optan por leyes de segunda oportunidad: si tienes una deuda y no puedes asumir más pagos, se te perdon”. Además hace un análisis crítico sobre la mentalidad de compra masiva de viviendas que hay en España, en parte impulsada desde el gobierno, al contrario que en otros países, donde la vivienda supone un simple bien de uso y se opta casi siempre por el alquiler.

El cuerpo de bomberos siempre ha sido uno de los más reivindicativos en cuanto a los desahucios, hasta el punto de negarse a participar en ellos. Foto: Àlex Raga

El cuerpo de bomberos siempre ha sido uno de los más reivindicativos en cuanto a los desahucios, hasta el punto de negarse a participar en ellos. Foto: Àlex Raga

Pero aunque, hoy por hoy, no esté vigente la Dación en Pago, las fuerzas políticas y sociales han buscado alternativas para solucionar el problema en el nivel municipal. Uno de los casos más paradigmáticos es el del Distrito X de Roma. El presidente de éste expropió centenares de pisos vacíos para ponerlos a disposición de los desahuciados de su distrito mediante un alquiler social.

En el Estado español las iniciativas van en aumento. Los plenos de Carmona, Molins de Rei y Zaragoza han aprobado que la Policía Local no participe en los desahucios; los bomberos de muchas dotaciones (A Coruña, Valencia, Barcelona…) se han negado a participar en éstos; y la Junta de Andalucía ha comenzado a aplicar el Decreto sobre la función social de la vivienda, expropiando temporalmente pisos vacíos para ponerlos a disposición de las familias necesitadas. Este tipo de esfuerzos, aunque sean a nivel local, demuestran que aunque esté desprestigiada, en política se puede dar soluciones a los problemas de la sociedad.

Para más información:

Àlex Raga, Jorge Liboreiro, Pau García & Laura  Guarda

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Esta entrada fue publicada en mayo 22, 2013 por en Actualidad, Expertos, Reportajes y etiquetada con , , , , , , , , , .
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